domingo, 26 de septiembre de 2010

Logramos nuestro Proyecto

Lograr que escolares de 7 a 10 años de edad sean capaces de fijar compromisos, establecer acuerdos y niveles de satisfacción de estándares convenidos con otro, reclamar los incumplimientos, reconocer las reglas del juego para obtener buenos resultados colectivos, constituyen competencias en la esfera del leguaje y la comunicación que se constituyen en clave para el trabajo colaborativo. Este a su vez debiera ser uno de los ejes metodológicos a través del cual se desarrolla la persona y su conocimiento.

Son los nuevos desafíos que la educación debiera tomar decididamente para enfrentar con éxito esta sociedad del conocimiento y la información.

Nuestro Centro de Innovación y Tecnología CIT, se ha planteado junto a la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad Central, el desarrollo de un proceso de investigación aplicada que busca establecer aquellas competencias genéricas clave que se constituyen en lo esencial para la vida del escolar en su proceso de aprendizaje. Ello implica, por ejemplo, saber cómo desarrollar en los alumnos del primer ciclo básico sus capacidades para el auto aprendizaje, sus capacidades para el uso y gestión de la información, y cómo con estos elementos se relacionan con otros para potenciar aún más sus aprendizajes y el desarrollo de sus conocimientos.

Este es el núcleo de nuestro Proyecto FONDEF que CONICYT acaba de aprobar, un proyecto que es de interés público, toda vez que su proceso de transferencia conlleva el desarrollo de un modelo pedagógico con una consecuente capacitación docente, lo que será canalizado como política pública a través del Centro de Perfeccionamiento, Experimentación e Investigaciones Pedagógicas del Ministerio de Educación.

Estaremos contribuyendo al desarrollo de un currículum enfocado en competencias mediante la propuesta de metodología específica, materiales didácticos y medios tecnológicos que colaboran al proceso de desarrollo. Simultáneamente apuntamos al desarrollo formativo de la persona integralmente, con lo cual se estima que brindará respuestas para contribuir a minimizar la violencia escolar, potenciar los valores de la persona, su autoafirmación y su capacidad de expresarse, así como colaborar en mejores condiciones para el éxito escolar.

Para el desarrollo de la investigación contamos con la contribución de tres Direcciones de Educación Municipal del país con los que hemos establecido: La Serena con 40 establecimientos escolares de educación básica, de los cuales 11 se ubican en la zona urbano – céntrica, 14 en zonas poblacionales, 10 rurales unidocentes, y 12 rurales polidocente. Santiago, constituida por 22 establecimientos urbanos de educación básica. Puerto Montt, con 25 establecimientos básicos urbanos y 33 establecimientos básicos rurales.

Mediante esta participación se espera lograr un proceso de masificación e impacto que incidirán en el mejoramiento de la gestión de entidades públicas encargadas del proceso educativo.

En palabras del Director Ejecutivo de Fondef, señor Gonzalo Herrera, el Concurso Anual de Proyectos de Investigación y Desarrollo (I+D) del Programa Fondef de CONICYT, es considerado como una de las instancias de financiamiento de proyectos innovadores más importantes de Chile, destinada a fomentar la creación, masificación y mejoramiento de tecnologías, productos y servicios en áreas clave de la economía nacional. Nosotros como CIT, estamos firmemente comprometidos para responder a esta orientación.

jueves, 5 de agosto de 2010

Diplomado en TIC


Nuestro Centro ha creado un Diplomado dirigido especialmente para docentes, con el propósito de actualizar la formación en torno a la integración educativa de las nuevas tecnologías de información y comunicación.

Este Diplomado forma parte del Programa de Post Grado de la Universidad Central de Chile, respondiendo al desafío que cada día se le plantea al sistema educativo nacional de contar con profesoras y profesores informados y preparados para enfrentar una nueva cultura en ciernes, cual la que se ha descrito como la sociedad de la información y del conocimiento. La idea es que los docentes del país no pueden conformarse con ser espectadores de lo que sucede a diario con estos cambios acelerados en que los estudiantes poseen ventanas abiertas al conocimiento y la comunicación vía Internet, junto al uso cada vez más desarrollado de múltiples herramientas tecnológicas que están modificando la forma de aprender y tal vez de pensar y de ser.

Es así como se propone este nuevo Diplomado titulado "Potenciando el diseño educativo con TIC", que cuenta con una original orientación de sus contenidos y objetivos porque además de su actualización, se plantea desde una orientación por competencias realizando una síntesis teórico-práctica a lo largo de todo su desarrollo. Además, cuenta con certificación del Centro de Perfeccionamiento, Experimentación e Investigaciones en Educación, CPEIP, del Ministerio de Educación (Registro 10 – 0926).

No se percibe otro curso similar en nuestro medio, con su propósito de perfeccionamiento docente y transversal. Es así como su diseño considera el quehacer que cruza a cualquier disciplina, sector o subsector de aprendizaje, y también de nivel escolar. Los ejes principales sobre los que profundiza desarrollando competencias docentes, se dirigen hacia la formación de criterios éticos, valóricos y técnicos. El establecimiento de estándares con los cuales operar en cualquier nivel escolar y materia. El desarrollo de habilidades y conocimientos que permita operar herramientas tecnológicas al servicio del trabajo docente de aula, con una visión que posibilite la facilitación de su gestión curricular.

El equipo académico a cargo del Diplomado cuenta con una experiencia y trayectoria en diversos ámbitos de la educación nacional e internacional, con especialización en tecnologías educativas, con trabajos realizados en torno al diseño y dictación de cursos para el perfeccionamiento docente.

Si usted está interesado en conocer y dominar los aspectos centrales de cómo la tecnología cruza el currículo y cómo poder hacer uso de ella para el mejoramiento de los resultados escolares, no puede dudar en informarse sobre los alcances que este Diplomado ofrece. Para descargar un folleto, hágalo desde aquí.

lunes, 2 de agosto de 2010

CALIDAD Y PREJUICIO

Ha sido publicada la noticia sobre la necesidad de certificar la calidad de las consultoras registradas como Asistencia Técnica Educativa (ATE) de modo que sean efectivamente un aporte en el mejoramiento de la labor educativa de un establecimiento escolar. Esto implica que aquellas escuelas que requieren un plan de mejoramiento de acuerdo con la Ley SEP (Subvención Escolar Preferencial), tienen la posibilidad de recurrir a un fondo de recursos para el financiamiento de dicho plan. Y para cumplir las metas que debe estipular el plan de mejoramiento, deben licitar una asesoría externa de entre aquellas agencias registradas en el Ministerio de Educación (Registro ATE), que supuestamente cuentan con un perfil de calidad que las habilita para realizar esa asesoría para el mejoramiento de la escuela.

Al respecto cabe recordar que se desarrolló un proyecto FONDEF por la Universidad de Chile, con el propósito de crear un medio que garantice la eficiencia y calidad de las ofertas de ATE.

Sin embargo, a la vuelta de solo un par de años ya se publica la necesidad de certificar la calidad de quienes ofrecen esta ATE, como consecuencia de las denuncias por deficiencias básicas del trabajo de algunas de estas consultoras. Y es sobre estos criterios de calidad y las agencias que siempre están presentes para certificar calidad es donde quiero apuntar estas opiniones.

En efecto, uno de los requisitos que se exige para postular a cualquier cargo docente en cualquier universidad chilena, consiste en tener el grado de magister o de doctorado. ¿Por qué? Por el tema de la acreditación, que funciona como una sombra que recorre nuestras instituciones de educación superior. La preocupación por la calidad de la pedagogía que ese magister o doctor en educación aplica en su quehacer profesional cotidiano pareciera que queda supeditado a un segundo plano.

Similar situación se observa en el caso de quienes constituyen una ATE. En el formulario de registro aparece nuevamente la calidad del grado académico del profesional: magíster o doctorado, es lo adecuado. Y los resultados ya se denuncian en términos de la mala calidad de las asesorías para el supuesto mejoramiento de las escuelas.

Uno se pregunta, si existen deficiencias en la calidad pedagógica de algunos docentes, ¿de dónde surge ese vacío pedagógico? ¿De qué tipo de profesionales que lo han formado en la universidad? ¿No son magíster y/o doctorados? Luego es lógico pensar que ese requisito de por sí no conlleva ninguna seguridad de calidad. Por favor no sigamos descansando solo en los pergaminos.

Con lo anterior también es necesario reparar en quienes y desde qué instituciones se dan las certificaciones de calidad. ¿No será necesario certificar a los certificadores? Y así podría pensarse en una cadena sin fin. Por tanto es necesario recurrir a las evidencias de fondo y no quedarse solo en las formalidades.

En definitiva, abogo por calidad educativa sin prejuicios.

lunes, 7 de junio de 2010

Bullying, Inicia, calidad

Han venido sucediendo varias noticias respecto de la violencia escolar, los malos resultados en la prueba INICIA para estudiantes de últimos años de Pedagogía, y los ojos críticos se vuelven hacia los docentes.
Se hace una ecuación muy simple para explicar estos hechos y encontrar las soluciones. Los datos que se consideran como factores son: los malos resultados, bajos puntajes en algún subsector de aprendizaje (o en todos), violencia escolar en escalada, luego la conclusión: hay que hacer más horas de Matemática (o todas las asignaturas), más perfeccionamiento a profesores para que aprendan más, mayores exigencias a los estudiantes de Pedagogía, más reglamentos para evitar la violencia (incluyendo detectores de metal). Si se es suficientemente autocrítico, en definitiva: más de lo mismo que se ha venido ensayando durante sus buenos 20 años.
El problema de la calidad de la educación, que está como telón de fondo de estos signos que la ciudadanía observa a diario, es muchísimo más complejo que la simple ecuación descrita.
Es necesario profundizar en el análisis. Establecer cuáles son los componentes, los factores, que explican los malos resultados. No es tan simple de expresar: son malos profesores, son malos puntajes PSU, son malos los programas, etc.
Además es necesario analizar si los profesores que se “inician” y responden mal a preguntas de Matemáticas, se debe en primer lugar a un ¿mal aprendizaje en general, a una mala enseñanza universitaria, a una mala “base”, se circunscribe solo a Matemática, o es porque no sabe “aprender” en general?. Por otra parte, ¿se puede aventurar que estos futuros profesores “producirán” malos alumnos con bajos rendimientos en Matemática, o en cualquier otro sector de aprendizaje? A todas luces pareciera que sí, que van a producir malos alumnos. Pero no es tan simple.
Estimo, como muchos, que estamos ante un problema multifactorial y por tanto las soluciones son desde diferentes ámbitos, niveles, y ejes. Partiendo por analizar la situación de dependencia municipal de los establecimientos públicos. Pero aquí hay un tema aparte que no se abordará en esta oportunidad.
Para agregar un elemento que me parece clave, lanzo la siguiente hipótesis: me atrevo a pensar, que varios de estos mal evaluados profesores que recién egresan, podrán ser los responsables en el futuro, de alumnos con puntajes nacionales en la prueba SIMCE, e incluso puntajes nacionales en la PSU.
¿Qué se quiere relevar con esto? En primer lugar que la prueba INICIA y la prueba SIMCE, no son pruebas que miden la calidad de la educación. Es cierto que aportan información sobre algunos contenidos de información en una asignatura. Pero la calidad de la educación es muchísimo más amplio que solo eso.
¿No será hora ya de pensar en otras direcciones, de indagar más a fondo sobre el por qué no tenemos mejor educación?
Creo que es necesario considerar seriamente otros factores en juego que son tanto o más decisivos a la hora de intervenir para mejorar la educación. Me refiero por ejemplo, a la importancia de integrar desde los primeros años escolares, metodologías para desarrollar competencias genéricas que se traduzcan en que los alumnos aprenden a trabajar colaborativamente, refuerzan su autoestima a través de aprender a expresar en grupos de pares sus puntos de vista, defender ideas, planificar acciones comunes, aprender a comunicar en forma efectiva, aprender a tomar control de sus acciones y focalizarse hacia su propio aprendizaje en forma autónoma, etc..
La calidad de la educación no se mide solo por los puntajes obtenidos en una prueba de rendimiento académico de una asignatura o sub sector de aprendizaje. Lo que se requiere es formar integralmente a nuestros niños y jóvenes. Esto significa intervención directa y permanente del profesor con sus alumnos para formar actitudes, aprender a relacionarse, aprender a comunicarse con sus compañeros para realizar trabajos en conjunto que les permita una interrelación colaborativa de aprendizaje, aprender a comprender sus emociones y manifestar afectos, en fin, se requiere de profesores absolutamente comprometidos con estos procesos, pero también con las herramientas y medios necesarios para que ello ocurra.
Los alumnos no se forman por arte de magia, o por generación espontánea. Pareciera ser que no importa mucho qué hace el profesor para relacionarse con sus alumnos. Se repara solo en resultados, en si enseña mucha o poca matemática, si lo que enseña es correcto o no. Pero no hay mucha conciencia en la forma como trabaja el profesor y sus alumnos dentro de la clase; los métodos para enseñar a trabajar en equipo; la técnicas que se emplean para enseñar actos de habla que impliquen saber cómo establecer un compromiso, con qué estándares, y saber cómo solicitar una promesa.
Entonces nuestras preguntas deben centrarse en si los docentes están preparados para ejercer un rol de gestionador de un grupo de alumnos, de creador de un clima emocional y social que haga posible la colaboración en torno al aprendizaje y la formación personal de sus alumnos.
Estamos, a mi juicio, ante un vacío muy importante que afecta a nuestro sistema educacional público, especialmente en momentos en que se discuten propuestas para el mejoramiento de la calidad educativa. Pero estos temas no se abordan.
Aún cuando el Marco para la Buena Enseñanza, que es un referente empleado para la evaluación del desempeño profesional docente, que señala en uno de sus cuatro dominios la “Creación de un ambiente propicio para el aprendizaje” como uno de los ejes centrales que el profesor debe dominar para realizar clases de calidad, debemos conceder que estamos a distancia de poner este tipo de elementos en el centro de las acciones para emprender un cambio de timón en nuestra educación.
Es mediante la acción fuerte y profunda de docentes que emprenden el trabajo de formar a sus alumnos cuando podemos decir que vamos en una senda de calidad. Porque ello implica generar un ambiente y clima esencial y propicio para el desarrollo del aprendizaje. Así de crucial. Pero no existen programas que den cuenta de cómo se hace esto. Cómo el docente genera este clima. Cómo se vincula con sus alumnos y establece relaciones socio-afectivas que generen formas de actuar en equipo y crear lazos para acciones de aprendizaje.
En otras palabras, se trata de desarrollar metodologías para la creación de climas de aprendizaje colaborativo, para poner en el centro de la acción pedagógica el desarrollo personal de los alumnos que les permita aprender en equipos potentes, gestionar autónomamente sus formas de aprender, saber entenderse con los otros para cultivar el conocimiento de todos. Los resultados consistentes en bajar la violencia escolar, el bullying, elevando el rendimiento, se constituyen en una consecuencia de esta línea de acción que cala más hondo.
Una política de calidad y de vanguardia, es para todos; no es para liceos de excelencia. Cuando todos los niños tienen una educación con estos elementos de vanguardia, estamos ante una política de excelencia.
Conseguir estas acciones en forma sistemática nos ubicará en otro espacio, donde se une lo formativo con las capacidades de rendimiento académico, pero también donde los alumnos se van haciendo más personas.

Miguel Angel Rivera
DIRECTOR C.I.T.
Centro de Innovación y Tecnología - Universidad Central de Chile

viernes, 26 de marzo de 2010

Iniciamos nuestro andar

A través de este medio estamos iniciando un proceso de comunicación con el mundo educativo. Esperamos en primer lugar, poder establecer contacto con nuestro propios docentes de FACED, para favorecer trabajos comunes, plantear temas y necesidades a cubrir, de las cuales podemos aportar algo.

Bienvenidas y bienvenidos todos vuestros comentarios, en favor de mejorar nuestro servicio.

Equipo de CIT.
 
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